Hechizos propios

Realizar los propios hechizos

Si bien los hechizos, conjuros o rituales se pueden encontrar en distintos libros o se pueden aprender de otros wiccanos, (estos practican una disciplina que promueve el libre pensamiento, la creatividad artística, la propia individualidad y el crecimiento personal, psíquico y espiritual); aún así, se pueden escribir los propios conjuros y hechizos que tendrán como ventaja que contarán con un significado más profundo.

Cuando se escribe el propio hechizo, se está poniendo en marcha todo el propio empeño y el poder interno en el conjuro, y como fue creado personalmente el propósito estará exactamente relacionado con lo que se desea.

Para llevar a cabo esta tarea será necesario tener un conocimiento básico es decir, saber todo acerca de la magia, conocer los distintos modos para aumentar, dirigir y proyectar la energía en la tierra. También se debe tener muy claro el propósito de lo que se quiere realizar, es decir antes de comenzar cualquier tipo de hechizo será necesario tener un sentido muy claro de lo que se busca con la ejecución del mismo. Es sumamente importante que la energía mágica esté bien dirigida, y evitar que la mala definición del propósito disperse esa energía. Una posibilidad es expresar en una sola frase, coherente y clara, qué es lo que se desea.

Además del conocimiento de la magia y de sus poderes, se deben tener en cuenta las fases lunares y los días de la semana apropiados para el tipo de ritual. Es sabido que la Luna es mucho más que un satélite natural, tiene además una conexión muy mística con la magia. Por esto, los hechizos y conjuros relacionados con la atracción se deben realizar cuando la Luna se encuentra en su fase creciente, y cuando se quiere obtener un resultado de expulsión o de eliminación, se debe realizar durante una Luna en su fase decreciente.

Por otro lado, cuando se necesita emplear fuego en el ritual, se deberá realizar durante el tiempo en que la Luna se encuentra en los signos de Leo, Aries y Sagitario, cuando el elemento que se necesita es la tierra, la Luna debe estar en los signos de Tauro, Virgo y Capricornio, cuando el elemento a utilizar es el aire, se debe esperar que la Luna esté en Géminis, Libra y Acuario y por último cuando el elemento que se debe utilizar es el agua se debe esperar que la Luna se encuentre en Cáncer, Escorpio y Piscis.

Además de estas conexiones lunares se deben conocer la influencia que tienen los colores sobre los resultados que se esperan y sobre el trabajo mágico que se está llevando a cabo, y la influencia de las hierbas, conociendo qué tipo de hierba y cómo se debe usar para cada propósito especial.

Se corre el riesgo de fallar en la realización de un hechizo cuando se cometen ciertos errores, como no tener muy bien definido el objetivo que dará impulso al trabajo, cuando existe alguna, por más pequeña que sea, posibilidad de hacer daño a otra persona, cuando no se tienen de antemano todos los elementos que se necesitan o cuando se usan elementos que no han sido limpiados y aún están cargados de energía negativa, cuando hay una mala disposición anímica, es decir que está preso de algún sentimiento negativo, se debe estar totalmente tranquilo, es decir, se debe contar con un espíritu y una mente saludable, o cuando no se ha acertado con el día correcto para realizarlo. Finalmente se debe tener en cuenta que cuando se termina el ritual se lo debe cerrar con cualquier tipo de palabra o sonido, que esté indicando que se pone fin a la proyección de energía.

Por otra parte, hay que tener muy en cuenta que ningún hechizo dará los resultados que se esperan si no se respetan los fundamentos esenciales de la magia, ya que la base de cualquier actividad esotérica, requiere el perfeccionamiento del espíritu, su desarrollo y su evolución.