Magía Blanca

Puede decirse que la magia es la conexión entre el propio ser y las poderosísimas y maravillosas fuerzas del universo, es la práctica de una serie de ritos en los que se emplean distintos materiales para así, lograr atraer la fuerzas universales que permiten el cumplimiento de nuestros propios deseos. Es fundamental que durante esta práctica se tengan muy claras las intenciones, ya que si estas no son nobles, las prácticas no tendrán las fuerzas suficientes para concretar los deseos, por lo que es indispensable plantearse muy bien el origen de los pedidos y de las necesidades, antes de comenzar con cualquier ritual.

Cada vez que se realiza cualquier ritual de magia, se atraen o se convocan a los espíritus elementales, del agua, de la tierra del fuego, del aire, a la energía vital que proviene de las plantas y de los animales. Todo esto, son en realidad, vibraciones con alto poder cósmico.

Se dice que se está practicando la Magia Blanca cuando estos ritos están fundamentados en buenas intenciones, dirigidos a ayudar o beneficiar a otros, en definitiva si se desea con ellos obrar bien. Se debe tener en cuenta que las fuerzas del universo son muy poderosas y abundantes, por lo que no se necesita dañar a otra persona para conseguir algo o para el propio interés, así como tampoco es necesario quitarles algo a los demás, para lograr la propia felicidad.

A pesar que en muchas oportunidades se utiliza el término “magia” para determinar sucesos que no se conocen, hay que tener en cuenta que el empleo de la magia, fundada en las fuerzas naturales y en las energías, tiene sus leyes naturales. Como muchos no conocen el funcionamiento de ciertas leyes, cuando se decide emprender el estudio de la magia, se debe hacer desde la humildad y desde el respeto por todas las fuerzas y energías de la propia naturaleza.

Existen muchas leyes del universo que se deben ir conociendo muy bien antes de emprender cualquier trabajo, pero la ley fundamental y la primera que se debe conocer, es la que dice que lo semejante atrae a lo semejante, es decir que si se actúa con mala intención se recibirán las malas intenciones de los demás, por lo que el mismo mago será la primera víctima, recibiendo todas las energías negativas de los otros.

También, es importante tener en cuenta la mente de quien realiza el ritual, es decir del mago. Como es sabido, la mente está produciendo constantemente pensamientos, haciendo que el estado de ánimo también, varíe constantemente. Por todo esto, es importante, que antes de practicar la magia se entrene muy bien la mente y se maneje muy bien las emociones, (no significa que se recurra a la represión). Es sabido que las energías de las propias emociones tienen mucho poder, por lo que con ellas la persona se puede beneficiar o se puede autodestruir. Por eso, esta es una de las primeras decisiones que se deben tomar.

Hay que tener en cuenta, que hay una ley del cosmos que dice que todos los pensamientos tienden a materializarse, y que cada persona está constantemente generando ideas y pensamientos, y aunque todos tienden a materializarse, no todos lo logran. Otra de las leyes fundamentales es la cadena formada por el pensamiento, la energía cósmica, el acto y el efecto de ese acto.

Hay que tener en cuenta que algunos pensamientos son más fuertes que otros y que muchos también, están en permanente lucha con otros iguales o contrarios, como cuando deseamos algo, pero pensamos las razones por las que no lo podemos conseguir. Y como en la naturaleza funciona la ley de atracción, será el pensamiento el que determine el si o el no, por lo que es fundamental tomar conciencia de que nuestra mente es el primer elemento mágico, por lo que será muy importante aprender a pensar.

Todas estas explicaciones relacionadas con los pensamientos es lo que va a permitir comprender muy bien todo lo que sucede durante un ritual mágico.