Magía Negra

la magia negra se la puede definir como a todos los actos mágicos que tienen como objetivo hacer el mal o lograr que la voluntad de la persona a la que va dirigido sufra los cambios que se desean. Estos actos utilizan ciertos métodos que no han podido ser comprendidos por ninguna ciencia actual.

Esta magia es utilizada de manera conciente o inconciente para provocar daños psíquicos o físicos a otras personas para satisfacer el propio egoísmo o por pedido de otras personas.

En la edad media se asociaba a la magia negra con la hechicería, con la invocación de los demonios, con la brujería misma. Determinadas religiones sostienen que el poder de esta energía es tan fuerte que puede regresar a la persona que las invocó con la misma o con una mayor energía que la que fue emitida.

Los llamados magos negros, que son capaces de dominar esta magia oscura, realizando rituales que no respetan ninguna ley universal de convivencia ni respetan a los otros seres vivos, toman su poder de distintos planos o fuerzas negativas, para llevar a cabo sus acciones maléficas. Por lo general, son hechiceros que se dirigen siempre a hacer el mal a otras personas, y para ello necesitan contar con el poder sobrenatural que proviene de los dioses oscuros, de las fuerzas malignas o de los demonios del más allá.

Es así, que estos magos a pesar de conocer las consecuencias, de que este poder los terminará consumiendo, siguen su camino hacia esa ambición desmedida de querer apoderarse de todo. Poseen una falta total de escrúpulos, de respeto por todas aquellas personas que interfieren o no están de su lado.

Los magos negros obtienen todo su poder de los seres malignos, a través de la práctica de la magia negra van transformando y convirtiendo su alma.

Generalmente, estos magos actúan en forma individual, no existe lealtad ni unión entre ellos, ya que la mayoría de las veces realizan pactos personales con entidades demoníacas o hasta con el mismísimo Satán. Estos pactos suelen estar sellados con sangre. A pesar de que estos magos actúan solos, han tomado todos sus conocimientos de las sectas o asociaciones a las que en algún momento han pertenecido.

Estas asociaciones clandestinas o grupos de personas que se concentran formando sectas creen fervientemente en la existencia de Satanás, le rinden culto y adoran las fuerzas malignas.

Todos aquellos que se dedican a la magia negra reniegan del cristiano, de la palabra de cristo y creen que existe un ser opuesto al bien. Este concepto provoca también, un afianzamiento en el concepto del bien, ya que este no existiría si no existiera el mal. Son personas que realizan equivocadas interpretaciones de la Biblia, y tienen como único objetivo acercarse a Satanás para llevar a cabo sus actos malignos.

Los que se dedican a la magia negra, y que suelen pertenecer a estas llamadas sectas, se dedican a hacer una lectura al revés de la oración del Padre Nuestro, utilizan grabados o distintos dibujos representando cadáveres, utilizan cruces invertidas, anillos, collares, pulseras, también se realizan tatuajes con simbología satánica.

Algunos de estos magos provienen del vudú, este suele obrar a través de la magia negra y la magia blanca. La magia negra vudú es utilizada para realizar maleficios o el mal hacia otras personas. Los que practican este tipo de magia tienen un amplio conocimiento de todo tipo de pociones venenosas, y en sus rituales maléficos invocan a los dioses del vudú, que se caracterizan por tener poderes malignos.

Otros magos tienen un amplio conocimiento en masonería oscura, de estas sectas han surgido numerosos magos negros que recurrieron a las cualidades destructivas o maléficas de los dioses egipcios. Otros magos negros se dedican a invocar, para efectivizar su magia y dominar así las situaciones y personas, a los djinns, que son seres demoníacos que aparecen bajo la figura de animales o de humanos, y son capaces de cometer cualquier tipo de maldades.