Para proteger el negocio y abrirlo a la prosperidad

Este ritual es ideal para proteger el negocio de las energías negativas y de la envidia que llega de la gente, que muchas veces, forma parte del propio entorno. A menudo se descubre que el negocio empieza a decrecer y no se saben las causas, ya que se lo sigue atendiendo de la misma manera y con el mismo interés pero, a pesar de ello, todo no funciona como de costumbre.

Si se esta pasando por esta etapa de decadencia o aún no se ha sufrido, es válido realizar este ritual que los ayudará a seguir adelante, eliminando las energías negativas que lo están inundando o protegiéndolo, para que ese negocio, que tanto esfuerzo les ha costado, continúe dando buenos réditos.

Materiales necesarios para realizar el ritual.

Una vela blanca de protección.
Un velón siete días, color rojo.
Una cucharada de miel.
Siete velas choclo.
Aceite vegetal.
Porta velas, (Uno por cada vela).
Una vasija de barro.
Siete espigas de trigo.
250 gramos de pochochos.
Siete sahumerios en cono, abre camino.
Un pliegue de papel madera.
Una imagen de San Cayetano.
Un plato.

Procedimiento para llevar a cabo el ritual.

Antes de comenzar con el ritual será necesario hacer un plano del negocio en el papel madera. En este plano tienen que figurar la mayor cantidad de datos posibles, como el nombre completo del dueño, la calle donde esté ubicado dicho comercio, el número de teléfono, si es posible la ubicación de la manzana, con la orientación norte-sur-este-oeste, etc.

En el centro del plano se colocará la vela blanca, (es necesario poner cada vela con su porta vela, por seguridad). Junto a la vela blanca se colocará la imagen de San Cayetano. A continuación y cerca de estos elementos se colocará el plato con la miel y sobre éste se colocará el velón rojo. Alrededor, y formando un círculo se colocarán las siete velas choclos, las que previamente habrán sido untadas con el aceite vegetal.

Una vez que se hayan ubicado todas las velas, al lado de cada una de ellas se colocará una moneda y un caramelo de miel sin el papel envoltorio. Las monedas pueden ser de cualquier valor, siempre que sean de uso vigente.

Luego, haciendo un círculo más pequeño con respecto a las velas choclos, y de modo intercalado, se colocarán los siete conos abre caminos.

Dentro de la vasija de barro se colocarán los pochochos junto a las siete espigas de trigo, este recipiente se los ubicará cerca del plano pero, fuerza de los dos círculos.

Una vez que este todo preparado, se procederá a prender, primero, la vela blanca y luego la vela roja. A continuación, se encenderán las velas choclos en sentido horario y los conos abre caminos se encenderán en sentido contrario a las agujas del reloj.

Es importante buscar un lugar donde el ritual pueda permanecer siete días, que será el tiempo de duración del velón rojo. Cada una de esas noches se rezará una plegaria a San Cayetano, de elección propia, siempre a la misma hora en la que se empezó el ritual. Al octavo día se juntarán todos los residuos de las velas, que junto con el papel madera se colocarán dentro de una bolsa de plástico, que se dejará luego en un lugar donde haya muchos comercios.

Las monedas se colocarán en cada rincón del comercio y las tres restantes en un altar preparado para poner la imagen de San Cayetano. Este altar puede ser levantado en el negocio, pero fuera de la vista de la gente. Si no hay un espacio privado en éste, se lo puede armar en el mismo lugar donde se ha realizado el ritual.

En la vasija se colocarán los caramelos, ésta también se colocará en el altar. Luego de siete días se tomarán los elementos de la vasija y se los enterrará en un lugar donde haya verde o flores.

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