Para que el amor regrese

Elementos necesarios:

Un mantel blanco.
Un incienso.
Óleo Perfumado.
Tres velas: una rosa, una celeste, una roja.
Una piedra blanca y una piedra negra.
Una foto de la pareja.
Una cinta de color rojo y otra de color anaranjada.
Un alfiler.

Procedimiento:

Para iniciar con este ritual se necesita, en primer lugar, un sitio de la casa que se encuentre oculto de las influencias de las energías emanadas por las demás personas que conviven en la casa o de aquellas que entran en ella de modo ocasional, ya que éstas, podrían generar resultados desfavorables a este ritual.

Una vez que se haya elegido el lugar, allí se construirá una especie de altar de madera, (el lugar más apropiado, es un rincón de la casa).

A continuación, se procederá a purificar el ambiente, lo que se hará por medio de un incienso, el cual, luego de encenderlo, se tomará con la mano izquierda y se esfumará con su aroma todos los rincones de la habitación donde se levanto el altar. Mientras se realiza este procedimiento es necesario mantener la concentración en lo que se desea y se debe repetir tres veces, mentalmente: “Que desaparezcan todas las energías negativas que alejaron al ser amado”.

Luego se procederá a consagrar las velas, primero se comenzará con la vela roja. Ésta se tomará con la mano izquierda, mientras que con la mano derecha se comenzará a untar el óleo perfumado desde la base hacia la mecha, para cargarla con las energías positivas personales. Terminado este proceso se la apoyará en el altar.

Así se procederá con las dos velas restantes, de modo tal, que todas queden consagradas.

Luego en la vela rosa (si la persona que se ha ido es mujer) o celeste (si es hombre), se escribirá, con un alfiler, el nombre completo de la persona amada; en la de color rosa (o celeste según corresponda), el nombre completo de quien está realizando el ritual y en la vela de color roja las iniciales de ambos.

Luego se tomarán las dos piedras y a cada una de ellas se le realizará un agujero central, por el agujero de la piedra blanca se pasará una cinta roja y por el de la piedra negra la cinta anaranjada. En caso que no se las pueda perforar, se las podrá atar por separado con las respectivas cintas.

Luego de tener todo preparado, se procederá a encender primero la vela en la que se escribió el nombre del ser amado, mientras se lo visualiza, luego se la colocará en la parte izquierda del altar, a continuación, y mientras se concentran en alguna imagen en la que aparezcan los dos juntos, se encenderá la vela que está con el nombre personal. Por último se encenderá la vela roja, la que se colocará en el centro del altar, al lado de ésta se colocará la foto.

Luego hay que atar juntas las dos piedras lo más fuerte posible, de tal manera que no se puedan separar. Mientras se realiza este procedimiento, se pedirá de un modo profundo que el amor regrese y que permanezca a nuestro lado.

Una vez que se hayan atado las piedras, se las colocará en el centro del altar, junto a la foto y a la vela roja, y se las dejará en ese lugar hasta que las velas se consuman.

Una vez que las velas se hayan consumido totalmente, se tomarán los restos y se los enterrará en el jardín o en una maceta que contenga una planta que de flor.

La foto será guardada en un sobre cerrado, en el que se escribirá el nombre de ambos, éste se guardará en el lugar de la casa que más guste y que este oculto de la intromisión de terceros.

Las piedras han de permanecer unidas, hasta que el amor regrese, luego de que suceda esto, se las deberá arrojar a un lago.

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