Poder de los aceites

Es sabido que la voluntad y la fe del hombre se ponen en marcha a favor del hechizo o el amuleto correspondiente. Es el mago el que intenta, a partir del pensamiento, que las cosas sucedan, fundamentándose en la base de esa relación entre el pensamiento y el objeto que lo representa. También, para la magia, el poder sobrenatural radica en elementos de la naturaleza; por eso se utilizan raíces, minerales, hierbas y aceites, etc., que ofrecen un poder divino. Todos estos son elementos que el hombre puede utilizar a favor o en contra de la vida.

Desde la antigüedad los perfumes y los aromas han tenido una función vital para estimular los sentidos y conducir a ciertas visiones. Los olores tienen influencias para recordar ciertas experiencias, para estimular los sentidos, influyen también sobre el subconsciente, dando la razón así a ciertos rechazos o afinidades en relación a cierta gente.

Los olores son en sí, estimulantes y por lo cual, en cada ceremonia de magia es muy común el uso de inciensos, aceites afrodisíacos, hierbas aromáticas, que se corresponden a cada espíritu, ya sea bueno o malo.

Son muchos los aceites utilizados desde la antigüedad, alguno de los cuales son:

El aceite magnético: está constituido por una mezcla de arena magnética y aceites adecuados, y se utiliza para sanar o para atraer, untándolo en distintos tipos cirios.

El aceite de mandato: utilizado por distintos hechiceros para mandar, para influenciar u ordenar a otros. Con él, el mago se unta las palmas de la mano para luego tocar las manos de la persona a la que se quiere influenciar o bien tocar su cuerpo, a la vez que se concentra fijamente en los ojos de la persona a la que desean dominar. También se han usado para untar las velas y realizar los pedidos, cuando la persona no estaba presente, o para bañarse, con lo que impregnan sus sentidos, pudiendo así entrar en una profunda meditación con sus deseos.

El aceite de altar: son usados por espiritistas, maestros o alumnos, para cubrir sus altares, una vez por semana, purificándolos para recibir o para alejar a los espíritus. Está basado en que, para recibir la inteligencia Divina es necesario contar con un altar limpio y puro.

Aceite de los amantes: este aceite tiene un tentador aroma y contaba con una magia tan noble, que era capaz de atraer al ser amado con solo impregnarse las ropas con este aceite.

El aceite de atracción: este aceite es capaz de provocar una vibración aromática, cuando es untado en todo el cuerpo. También, se lo ha utilizado frotándolo en la madera o en un árbol, mientras se nombra a la persona que se desea atraer, o frotando las casas o las paredes de los lugares que se desean alquilar.

El aceite de Rosa de la Crucifixión: este es utilizado para recibir protección, para ello se lo frota en las manos y en la frente. Además, se frota con el crucifijo con el que se reza cada noche.

El aceite de Alta Conquista: este aceite era preparado por los médium, los maestros del ocultismo y los magos, para vencer alguna brujería, un mal de ojos, o una situación trabada. Se decía además, que estos aceites eran usados por los soldados, antes de alguna batalla, para recibir la protección.

El Aceite del Arte Negro: este aceite es utilizado para atarse o para atraer al mismo demonio. Se ofrenda al mal untándose determinadas partes del cuerpo o el lugar destinado a dormir. También es común que se arroje este aceite por donde va a pasar la persona a la que se quiere perjudicar, para que esta lleve el aceite en sus zapatos.

El Aceite de Concentración: como en cualquier trabajo de ocultismo o de espiritismo la concentración es fundamental, se lo usa para cortar con las ligaduras terrenales y así poder elevarse a las alturas y obtener una plena concentración. Se lo usa frotándoselo en las manos, en la frente, para luego permanecer a oscuras y así lograr la concentración.