Ritual para agradecer por la buena salud

Muchas veces se recurren a los rituales solo cuando se esté padeciendo algún tipo de mal, hay problemas en el trabajo, en la familia, en el entorno de amistades, en el negocio, etc., rara vez se realiza este tipo de rituales para agradecer por las cosas buenas que están sucediendo.

Este ritual esta dirigido a los ángeles protectores, sirve para agradecer por la etapa de buena salud personal, y de la familia.

Los ángeles considerados los trabajadores del Cielo tienen una gran influencia celestial, y cada uno de nosotros posee uno que es nuestro guardián. Se puede aprovechar su fuerza benévola y solicitarles su protección para poder mejorar aspectos esenciales para vivir mejor, tales como la salud, el trabajo y el amor.

Se los puede invocar para sentirse resguardados y para solicitarles nuevas energías, ya que es bien sabido que cuando las energías personales decaen, sobrevienen un sin fin de problemas, entre ellos lo de la salud.

Materiales necesarios para realizar el ritual.

Una vela blanca.
Una estampita del Ángel de su devocion.
Tres sahumerios de sándalo o mirra.
Carbones vegetales.
Hierbas rituales: sándalo, mirra, hojas secas de eucalipto, benjuí.
Un puñado de arroz, un puñado de trigo.
Un plato o una bandeja.
Pétalos de rosas de color rosa.
Un frasco de perfume, personal.
Una cajita de cartón o de madera.

Procedimiento para llevar a cabo el ritual.

Antes de comenzar el ritual se procederá a limpiar el ambiente encendiendo los carbones vegetales en un recipiente adecuado. Una vez que los carbones estén bien encendidos, se les colocará de a poco las hierbas rituales. Luego se recorrerá el ambiente con el recipiente, para que se aromatice todo el lugar y con ello se eliminen las energías negativas que puedan estar circulando. Terminada la defumación se abrirán las ventanas hasta que se disipe el humo.

A continuación, se prepara el altar destinado al ritual, puede ser una pequeña repisa o simplemente una mesa cubierta por un mantel blanco. Sobre el altar preparado se colocará la estampita del santo elegido, alrededor de él se colocarán los tres sahumerios en forma de triángulo. Luego de encenderlos, se comenzará a conjurar la vela blanca, para ello se le pasará un poco del perfume personal, frotando muy bien su superficie. Una vez que la vela esta ritualizada se colocará frente al ángel, junto con el frasco de perfume destapado. Seguidamente se encenderá la vela.

Para lograr concentrarse, será necesario sentarse en un lugar cómodo manteniendo el cuerpo firme, pero relajado. Se comenzará por realizar tres inhalaciones y tres exhalaciones lentas y profundas. Una vez que se logro la concentración, es necesario visualizar al ángel. A él se le comenzará a agradecer con las propias palabras los favores de salud que se han recibido a lo largo de esta etapa. Este agradecimiento tiene que salir de lo profundo del corazón.

Después de haber realizado el agradecimiento, se le entregará a manera de ofrenda el puñado de arroz y el puñado de trigo, que se debe colocar dentro de una bandeja o plato. Luego se dispersarán sobre el altar, a manera de lluvia, todos los pétalos de rosas, dando nuevamente gracias por los favores recibidos.

Terminado el agradecimiento se dejará la vela encendida hasta que se consuma totalmente. Finalmente se juntarán todos los restos de vela, de los sahumerios, el arroz y el trigo, y se lo colocarán en una bolsa de plástico, que luego se arrojará en un lugar donde haya árboles. La estampita junto con los pétalos de rosa, se colocarán dentro de la caja que se ubicará en un lugar seguro de la casa. Esta caja se puede volver a usar para agradecerle tantas veces como se quiera por los favores recibidos.

El perfume energizado, se usará cada vez que se perciba que las energías están bajando, a la vez que visualizamos a nuestro ángel y se le implora su protección.

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